Complete letter
To Alejandra Naranjo Ortiz
Holaaa, la verdad no sé cómo iniciar esto y tampoco sé cómo decirlo, pero sé que tengo que disculparme contigo, por el pasado y por el presente. Aunque tal vez dirás algo como que el pasado ya no importa, pero sí el presente, hehe.
Todavía ahora mi cabecitta no está clara del todo, y en verdad perdón, porque son cosas de las que no me habría dado cuenta si no hubiéramos pasado por lo que pasamos. Todos me decían que buscara novia, que soy wapo, y siempre decía que luego, que esto, que aquello... pero creo que realmente era porque tenía miedo. Un miedo más allá de los demás, de las personas, sino de mí mismo; un miedo que, sin darme cuenta, me dejó mudo y sin poder pensar claramente.
No es de extrañar que me haya identificado como Jax, y no tiene nada que ver, pero llegó como anillo al dedo, porque siento que me está pasando lo que a él: miedo a relacionarse de nuevo, miedo a amar o ser amado. Y no me malentiendas, Esme o esa relación no tiene nada que ver, sino que luego de tantos años de buscarlo y terminar así, me dejó mal personalmente. Cuando llegaste de nuevo a mi vida, ya me había resignado a no buscar nada, a nadie, y a no involucrarme románticamente con alguien.
Pero llegaste, y para bien. En un oportuno momento me recordaste quién era y de dónde vengo. Trajiste a mí la persona que solía ser, me recordaste la increíble persona que soy ahora y, por unos días, así fue. Me gustabas antes, me gustas ahora. Eres la segunda persona a la que le digo eso, pero no es lo que piensas. Te debo esa explicación, pero para mí ese “me gustas” va más allá de lo convencional. Me gustas todo el “tú”, a eso me refiero.
Y me encanta estar contigo, con este nuevo yo, porque puedo ser yo por fin contigo. Puedo abrazarte si quiero, darte cariños... sabes, hehehe, al fin puedo mirarte directamente, aunque no te guste que lo haga, porque hasta yo sé que mi cara no es la mejor y mis ojos no demuestran cariño, casi casi odio, hahaha. Pero no sabes lo feliz que me hacía poder mirarte directamente así. Tuvieron que pasar años para poder lograrlo.
El tiempo que pasamos últimamente me gustó. Me gusta cómo eres, pero aquí viene lo complicado. Para empezar, pues ya no somos niños, y yo creo que ambos queremos una persona que se quede, no alguien que en unos años ya no esté.
Partiendo de ahí, y conforme íbamos conociéndonos, no es que no te quisiera, sino que me daba miedo prometer estar presente cuando no tenía garantía de que lo estemos. Y no por mí, porque me inclino ante ti diciendo: “Te ofrezco mi vida”, sino por ti, porque me asustaba mucho cuando te enojabas por mencionar a otra mujer o algo así. Cuando te enojabas, me daba miedo que no te guste que sea tierno, que no jugara LoL. Sé que son cosas que nada que ver, pero luego de un tiempo, hasta tú notaste que ya no era el mismo del principio, porque me preocupaba todo eso: que no funcionara, y como decías, que fuéramos tan diferentes. Pero, a diferencia de lo que yo conozco, me daba miedo que nuestras diferencias arruinaran las cosas.
No te voy a decir que yo tengo la razón, pero cuando yo mencionaba a otra chica, no era para darte celos. Para mí era indiferente, no importaba, pero a ti sí te enojaba muchooo. Yo puedo ser tuyo y solo tuyo, eso te lo aseguro, pero me daba miedo que no supieras o tuvieras esa inteligencia emocional. No digo que sea directamente tu culpa, sino que a ambos aún nos falta aprender. Aunque a veces pensaba que no, este tiempo contigo me di cuenta de que sí hay mucho aún por aprender de mi parte.
Si al final me dio miedo, y te volví a herir y a lastimar, fue porque me quedé mudo de nuevo, porque no sabía si podría volver a amar, o a amar a alguien más. Porque ¿cómo se hace?
Hay algunas cosas que no me terminan de agradar de ti, como te comenté antes, y chocaba más con la parte racional de mí que con la parte emocional. Porque, como pasó al principio, o como sucede en cualquier inicio de relación, en la etapa del enamoramiento todos ven todo de color de rosa, ignorando un poco esas cositas, como te comento.
Entonces me daba miedo volver a comprometerme con alguien, porque, espero pase contigo también, uno aprende un poco a saber qué es lo que quiere o no, qué le agrada o no.
Y como me dijiste, uno se compromete a cambiar por una persona especial. Y como dijiste tú, yo también me comprometo a dejar todos esos miedos atrás, dejar de pensar tanto las cosas y vivir sin remordimientos.
No sé, y tampoco recuerdo para qué sentido era esta carta; ya mezclé un poco de todo, pero bueno. Ya era justo que yo me abriera a ti y que fuera yo el que te pide otra oportunidad.
Sé que no soy el mejor, el más wapo, el más rico o el más inteligente, y sé que tal vez tengamos problemas... pero te aseguro que siempre voy a estar para ti. Te prometo compromiso a ti y a crecer contigo, porque como dicen: “No necesitas sanar para estar con alguien”; basta con que ambas partes pongan de sí.
Y no quiero ser un irresponsable, y sé que hacer esto ahora es un poco mucho tonto de mi parte, o sea, después de todo recién estoy hablando. En verdad perdón. Traté de pasar todo rápidamente para estar bien para ti, me tragué todo el trauma en estos días. Algunas personas notaron que estaba reperdido en mis pensamientos.
Lo que pasó aquel día que fui con Katia, no fui yo; fueron las niñas, ellas respondieron, de ahí la actitud. En verdad lo siento. Perdón, perdón, perdón.
Es tonto y me siento como un imbécil después de todo, porque como te dije, al final Jax muere porque nunca pudo abrirse y hablarlo con alguien. Y es tonto seguir así como iba, sabiendo que tal vez no voy a morir, pero sí me voy a perder de una increíble chica. Otra cosa: ¿es tonto decir “eres una increíble chica” y aun así no querer estar contigo? ¿Qué clase de idiota hace eso?
Por eso, en verdad lo siento. No es que no quiera estar contigo; estaba y sigo aterrado por muchas cosas. Aunque tú eras la que acababa de terminar una relación, parece que era yo el que no supo qué hacer. Y te repito, porque no quiero malentendidos: no es por extrañarla o a esa relación, nada de eso vale. Es solo que para mí era un castigo; por eso ya no buscaba nada más, y me obligué a pensar que no merecía nada más.
Es, creo, la primera vez que me abro así, quitándome la máscara que tenías de mí: un chico alegre, que sí soy, pero también soy este, un chico con un corazón súper frágil, demasiado diría yo. Cualquier cosita me hace llorar o sentirme mal.
Antes o ahora, me pareces una mujer encantadora, una chica hermosaaa <3, una jovencitta maravillosa. Eres súper dulce, eres un amor de persona, sos retiernaaaaa!!!! A veces no podía con todo lo que pasaba dentro de mí por tu culpa, y me daba miedo.
No quería esperar más tiempo para hacer esto porque sé que me arrepentiría, pero te lo dije al principio: “haz lo que más quieras hacer”, y quiero estar contigo.
Ahora soy yo el que, metafóricamente hablando, me inclino ante tu pequeña estatura (aww hehe) y te pido que, aun con todo, aun después de todo, y aun con todo el futuro por delante, me permitas estar contigo. Soy yo quien quiere estar contigo. Extraño mucho a la niña que eras conmigo. Sí tengo paciencia para ti, eso quería decir. Perdón por dejar que el mundo me opacara T_T... quiero estar para ti, para tus tristezas y todo, así como estuviste para mí, y te juro que voy a intentar que seas feliz.
Por eso ese día te dije que no entendía del todo qué era el amor, cómo una persona podría sentir tanto y dedicar tantas palabras a otra, y por qué esa otra persona rechazaría a esa jovencitta. ¿Qué debería hacer el sujeto?
A veces me da miedo, pero diría que sí quiero intentarlo contigo. Me preocupa lo que dijiste, que arruinemos la amistad o así, pero mira el lado bueno: si funcionamos, lo otro ya no importará tanto, hehehe. Me preocupas muchooo, jovencitta. Algo que tal vez no me creas es que siempre estuviste en mi mente todos estos años. Eres una parte de mi vida y de mi pasado muy importante, y creí que no habría más de nosotros, pero míranos, la vida nos tenía ciertas cositas preparadas, hehehehehe.
Mi Naranjitto, no sé cuándo dejaré de llamarte así para decirte cosas como: Cielooo, Amooor, Cariñoooo. Pero cree en mí cuando digo que sentía mariposas cuando te decía así. Después de todo lo que pasamos, sería tonto abstraerme, como pasó con Jax, y sé que no entiendes algunas cosas de las que digo. No es que no me gustes o no te quiera. Yo creo que el amor nace y florece en donde sea, da igual qué tipo de suelo o el clima; si se cuida adecuadamente, el amor florecerá siempre.
Que me hayas elegido tú, antes y ahora, es un honor para el cual no tengo palabras. Mereces todo y más. Solo diré gracias, gracias de verdad, por querer a este chico delicado, tonto y con mucho que aprender.
Tengo miedo, pero si me permites, quiero ser tuyo también, y que me abraces siempre...
Con cariñooo.
Andrés
Andy me gusta más. Feltt. De a poco te irás dando cuenta de todos los apodos que tengo.